¿El frío es malo para los ojos?

Los órganos visuales son muy frágiles y están muy expuestos a las agresiones externas. Por tal razón, cuentan con múltiples “mecanismos de defensa” que les resguardan, entre otras muchas cosas, del frío.

Los párpados, aparte de eludir que las partículas de polvo dañen los ojos, asisten a que sostengan una temperatura perfecta para su adecuado funcionamiento.
Las lágrimas, que lubrifican la superficie ocular continuamente, asimismo contribuyen a tener una buena temperatura ocular.
Mas los párpados y las lágrimas naturales pueden ser unas medidas deficientes de protección ante condiciones extremas. Cuando las temperaturas son bajísimas, como ocurre a lo largo de los fríos meses de invierno, el entorno se halla más seco, lo que favorece la aparición de una nosología poco grave (si bien muy molesta), famosa como ojo seco. El empleo incesante (y desmesurado) de calefacciones y bombas de calor en interiores a lo largo de esta temporada, no hace sino más bien acrecentar la sequedad ocular.

Para eludir que el frío afecte a tus ojos, es esencial que prestes atención a las próximas recomendaciones:

Resguarda tus ojos con unas lentes. El viento frío y las corrientes favorecen la evaporación de la lágrima. Si eres usuario de lentes de vista, las lentes que llevan van a ayudar a tus ojos a sostener una temperatura y humedad adecuada. Además de esto, si empleas lentes Essilor con protección Y también-SPF (Factor de Protección Solar para los Ojos), tus ojos van a estar a salvo de los rayos perjudiciales del sol, que asimismo están presentes a lo largo del invierno. Si bien no precises lentes para poder ver, es conveniente que, en invierno, emplees una montura con lentes sin graduar o bien lentes de sol de categoría 1, ideales para los días nubosos.

Utiliza lágrimas artificiales. Si te cuesta abrir los ojos por las mañanas (notas los párpados pegados), tienes sensación de ardor o bien arenilla y sientes fatiga ocular, posiblemente tengas ojo seco. Utilizar lágrimas artificiales múltiples veces al día para lubrificar tus ojos puede asistirte. Si la sensación de sequedad persiste, consulta a un profesional de la visión o bien a un farmacéutico; van a poder aconsejarte el tratamiento más conveniente en tu caso específico.

Aumenta la humedad del entorno. La sequedad en tus ojos puede estar producida asimismo por un excesivo calor ambiental. Si pasas bastante tiempo en lugares con la calefacción alta, te invitamos a que emplees un humidificador; va a aumentar el grado de humedad y purificará el aire.

Parpadea frecuentemente. Parpadear es la manera más natural y eficiente de lubrificar los ojos. Si pasas tiempo trabajando delante de un PC, es realmente posible que tu frecuencia de parpadeo haya disminuido. Te sugerimos que pongas un artículo-it cerca de la pantalla que te recuerde que debes hacerlo más de manera frecuente, especialmente si estás en un entorno seco.

Apuesta por una alimentación saludable. El consumo frecuente de frutas, verduras y comestibles ricos en ácidos grasos y omega3 (como el pescado azul), es una forma muy saludable de combatir la sequedad ocular.

Agrega protección extra en la montaña. Si te agrada hacer deportes de invierno es esencial que resguardes tus ojos del viento, de las bajas temperaturas y del sol. Cerciórate de que empleas unas lentes o bien una máscara solar envolvente, que se sostiene ceñida a tu semblante y te deja una visión limpia, tanto de forma frontal como periférica. Si deseas saber más sobre este tema, te invitamos a leer nuestro blog post sobre de qué manera resguardar tus ojos al esquiar.

Los ojos y la hipotermia

Cuando hace mucho frío y no se está adecuadamente pertrechado, se puede probar un descenso involuntario de la temperatura anatómico bajo treinta y seis °C, lo que es conocido como hipotermia. En el momento en que una persona experimenta hipotermia leve (entre treinta y tres y 35°C) puede sentir entumecimiento o bien espasmos musculares (mecanismo del cuerpo para generar calor), somnolencia, pérdida de equilibrio, estado de semiinconsciencia y, asimismo, contrariedades de visión. La hipotermia grave (bajo los treinta °C) va asociada a pérdida de la consciencia, bajada de la tensión, reducción de la fuerza y frecuencia de los latidos y, asimismo, dilatación de pupilas.

Ahora los sabes, en los meses fríos, debes llevar lentes (de vista o bien sol) en exteriores y, en interiores, resguardar tus ojos de la sequedad.