¿Cómo no tener los ojos rojos?

La polución, las largas horas de trabajo frente al computador, las alergias, el sudor que penetra en nuestros ojos tras una sesión de ejercicio… muchos son los agentes externos que pueden provocar enrojecimiento en nuestros ojos. El día de hoy vamos a darte una serie de consejos y antídotos (caseros y no caseros) para eludir este inconveniente tan común.

Aerosoles oculares con liposomas

Los aerosoles oculares desde liposomas son ideales para eludir el enrojecimiento de ojos provocado por la sequedad ocular. En nuestra sección de salud ocular disponemos de diferentes ejemplos

Agua de Eufrasia

La Eufrasia es una de las plantas más usadas en farmacia y herboristería, singularmente por sus propiedades calmantes y oftálmicas. Las gotas de agua de Eufrasia tienen propiedades calmantes, humectantes, refrescantes y protectoras de la mucosa ocular.

Compresas de agua fría

Usar en nuestros ojos compresas de agua fría es de las mejores formas de aliviar la irritación y el enrojecimiento, especialmente cuando este nos hace frotarnos la zona de los párpados, con la consecuente irritación que acarrea.

Manzanilla y te verde

Una alteración de lo precedente, mas empleando las propiedades calmantes y calmantes de la manzanilla y el té verde. Solo es preciso sumergir dos bolsas de estas infusiones en agua fría, retirar el exceso de agua y depositar sobre los ojos. El efecto calmante es prácticamente inmediato.

Rodajas de pepino

Las rodajas de pepino frías (y anteriormente lavadas) tienen propiedades aliviantes y te asisten a calmar el enrojecimiento de ojos y la hinchazón.

Máscara de gel

En muchos establecimientos se puede localizar antifaces o bien máscaras de gel, que se pueden meter en la nevera para poder aplicar el frío preciso en la zona de los ojos o bien párpados. Te invitamos a que los adquieras en tiendas especializadas.
Finalmente, ten presente que, muchas veces, el enrojecimiento de ojos puede estar motivado por una infección o bien un inconveniente que va alén de la sobreexposición a agentes externos. De ahí que, si notas que los síntomas persisten todavía cuando tomas medidas para mitigarlos o bien, aun, sientes que estos van a más te invitamos a que asistas a tu oculista o bien especialista de cabecera.